Terminada hace tiempo la época de cría, la mayoría de anfibios y reptiles se ocultan del tórrido verano en sus agujeros. No les supone problema alguno, pues ya se alimentaron suficientemente bien durante la primavera y ahora prefieren huir de un calor que fácilmente podría matarles. En estas fechas, los anfibios parecen haber desaparecido por completo -a excepción de las ranas, que chapotean despreocupadas en sus charcas-, la actividad de los lagartos ha disminuido muchísimo y la de las serpientes se ha tornado nocturna y escasa. Leer más.

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